(Mira que arte, 1991)
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Va el rey Cupido, va el Rey Cupido.
Va el Rey Cupido, a sentenciar un pleito,
va
el Rey Cupido, a sentenciar un pleito, va el Rey Cupido.
Va el Rey Cupido,
y la
diosa de Venus, va de testigo,
y la Diosa de Venus va de testigo.
Porque
esa diosa (3)
donde va el Rey Cupido, va muy gustosa.
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Del mar soberbio, del mar soberbio.
Del mar soberbio, navegando en las olas,
del mar soberbio navengando en las olas, del mar soberbio.
Del mar soberbio,
me
encontré con Cupido vendao y ciego,
me encontré con Cupido vendao y ciego.
Del
mar salobre (3)
me encontré con Cupido ciego de amores.
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Tienes la cara, tienes la cara.
Tienes la cara, de la Venus de Nilo,
tienes la
cara de la Venus de Nilo, tienes la cara.
Tienes la cara,
pero también de piedra
tienes el alma,
pero también de piedra tienes el alma.
Cuántas
mujeres (3)
se parecen a Venus porque no siente.
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Hay una cueva, hay una cueva.
Hay una cueva, en el jardín de Venus,
hay una cueva,
en el jardín de Venus, hay una cueva.
Hay una cueva,
sepulcro donde muchos
vivos se entierran,
sepulcro donde muchos vivos se entierran.
Ve
con cuidao (3)
no vayas a quedarte
vivo enterrao.