lunes, 23 de enero de 2017

A quien camina a mi lao - El Turronero


(Sevillanas, 1982)


- Y tú te quitas descanso viniendo de peregrino,
y te levantas temprano al campo pa coger lirios.
Y en el despuntar del sol entre la noche y el día,
cogiendo lirios en flor recorres la arena fría.

Cuando te llame la virgen,
y estés a las puertas del cielo no llames por la mirilla,
dile que cogiste lirios pa el simpecao de Sevilla.


- Antes de entrar en la raya adelantaste el paso,
no te molesto el calor ni te lo impidió el cansancio.
Cuando entramos en la raya nos regalaste romero reliquia,
que yo conservo de mis pasos rocieros.

Sudorosos y cansados por las arenas calientes,
entre la jara y los pinos hermana, que suerte tuve de hacer contigo el camino.

- Algarrobales de Lopaz que rozáis el simpecao,
no arañármelo por dios que es terciopelo bordao. 
Las manos que lo bordaron y con cariño lo hicieron,
un manto para la virgen están bordando en el cielo.

Ten cuidao alcalde carreta que no se rompa una rama,
y se desprenda una astilla que desgarre,
al simpecao de mi hermandad de Sevilla.

- Va camino del Rocío para ofrecerla en el templo,
con su hija en las entrañas y los dolores por dentro.
Unos ratos en carreta otros momentos andando,
nunca puso mala cara los dolores aguantando.

A la vuelta del camino la virgen le ha regalao,
y su casa ha bendecio con una niña morena que se llama del Rocío.

El rocío no acaba - Eduardo Palencia



(Llegó la primavera, 1988)



- La fiesta termina y el rocío no acaba,
“pa” aquellos que quieren volver a mirarla.
La Blanca Paloma en su ermita blanca espera al que llega,
por esos caminos de fe y esperanza.

- No se oyen cohetes, ni suenan campanas,
cuando voy a verte, Virgen Soberana.
Me gusta el silencio, de aquellas mañanas,
mañanas de invierno, cuando en la marisma se refleja el templo.

-  To” el año “pa” verte, Virgen Rociera,
qué grande es la suerte tenerte a mi vera.
Soñando alcanzarte de lejos te llegan solo para amarte,
te encienden las velas y rezan la salve.

- Romero que andando llegas a sus plantas,
cualquier día del año puedes alcanzarla.
Que a la aldea se llega por muchos caminos,
de muchas maneras siempre hay un motivo “pa” llegar hasta Ella.

- ESTRIBILLO -
Que el rocío no acaba,
mientras un peregrino, levante la cara,
y rece en silencio, bajo su mirada.



Para un torero - Chiquetete




(Andaluz, 2002)



- Esta más fina que el aire y mas blanca que la cal.
Es que hace tiempo su madre la está mandando a guardar.

- La espero por las esquinas haber si le puedo hablar.
Y siempre de carabina su madre o su tía van.

- De que su madre le riña y no la deje salir,
está perdiendo mi niña las ganas de sonreír.

- Si es por cuestión de dinero se puede medio arreglar.
Pero ella quiere un torero y yo no sé torear.

- ESTRIBILLO –
Con lo que la quiero,
lo que yo la quiero, lo que yo la quiero,
y su madre la guarda para un torero.