miércoles, 4 de abril de 2012

Por qué te vas madre mía - Senderos

(Siete siglos, 1999)

- Ya oscureció la mañana, chaparral que en su lamento,
quisiera agarrar tus andas borrar tus viejos senderos,
sentir por siempre la calma y ser guardián de tus sueños.

- Dormido quedó el silencio ya no son ecos de salves,
lo que va entonando el viento cuando va a caer la tarde,
y se agolpan sentimientos de añoranzas y soledades.

- Sombría viste la noche triste calles desoladas,
que apuntan mirando al cielo, esperando alguna salva,
y en mis recuerdos aquel rezo de aquella noche de guardia.

- Hoy que vuelves a tu aldea quiero pedirte Señora
que no sea larga la espera y me despierte la aurora,
pa” ver tu cara de nuevo cuando vuelvas de pastora.

- ESTRIBILLO
Por qué te vas madre mía,
es tu ausencia mi lamento,
que triste la despedida y Almonte se queda en silencio,
porque te llevas mi vida.


Que me digan esta noche - Manguara

(Nada es para siempre, 2010)


- Que me digan esta noche que Huelva no es rociera,
que Huelva no es rociera, esos que ponen en duda,
la devoción de mi tierra, que vengan los que critican
y vean la entrada de Huelva.
Caras llenas de cansancio reflejo de los caminos
que vienen atravesando, sudores del peregrino que viene todos los años.

- Que me digan esta noche que no es bonito ese día,
que no es bonito ese día, que van saliendo los carros
llenando sus avenidas, un año entero esperando el jueves de la salida.
Porque sueñan con la virgen, Huelva entera sale a verla,
y con pasión la despide, quien no le canta le reza, quien no le ofrece le pide.

- Que me digan esta noche que no emociona su entrada,
que no emociona su entrada, en el barrio las gallinas,
cuando el silencio acompaña, a Huelva que viene entrando, y los mellizos le cantan.
Alegría desbordada, un año mas la marisma,
vive su tarde ensoñada, y Huelva llega a la ermita llena de fe y esperanza.

- Que me digan esta noche que su carreta no es bella,
que su carreta no es bella, sus seis columnas custodian,
el simpecao de mi tierra, que viene envuelto en aromas,
de tantas flores que lleva, y posada sobre ella, una corona de plata, que le da tanta belleza, que solamente al mirarla, ya se adivina que es Huelva.

- ESTRIBILLO -
Si Huelva no es rociera,
dime esto que es lo que es,
mira atrás de la carreta, si esto no se llama fe,
que venga dios y lo vea.

¿El rocío donde está? - Romeros de la puebla

(Toda una vida, 2007)



- Se llega por cualquier sitio, por cualquier sitio se va,
pero si quiere le indico, el rocío dónde está.
Si tiras por Almensilla, tus pasos te llevarán,
hasta San Diego, una ermita que tiene un verde encinar.

- Si coges por Cuatrovitas no pierdas el olivar,
encontrarás La Juliana, un sitio para soñar.
Hileras de algarrobales a Lópaz te llevarán,
donde anidan las cigüeñas y allí podrás descansar.

- Por el cruce de Colina te cruzarás con “Graná”,
y con la Puebla del Río sesteando en el pinar.
Ese camino te lleva a un río que hay que cruzar,
que le llamamos el Quema y su nombre es Guadiamar.

- Pasando Villamanrique busca la Raya Real,
que las pisadas te dicen el Palacio donde está.
Después vendrán los atascos, y qué te puedo decir;
por Matasgordas despacio al Puente el Ajolí.


- ESTRIBILLO -
Al final de tu camino una aldea encontrarás,
y en la aldea hay una ermita,
y una Paloma bendita que el lunes sale a volar.

Una paloma en Sevilla - Ecos de las Marismas

(Mi camino es caminar, 1994)



- Me ha dicho una paloma de Sevilla, que estuvo por los cielos,
un día con Velázquez y Murillo posando de modelo.
Posando de modelo, Valdés y Zurbarán en un retablo,
pintaron su alto vuelo, me ha dicho una paloma de Sevilla, que estuvo por los cielos.

- Presume una paloma en la Maestranza, de andar por el albero,
celeste de los ruedos infinitos, con Yiyo y Espartero.
Con Yiyo y Espartero, Paquirri, Juan Belmonte y Joselito,
en lances muy toreros, presume una paloma en la Maestranza, de andar por el albero.

- Volaba una paloma por el parque, con plumas y tintero,
con versos de Machado y con sainetes, de Álvarez Quintero.
De Álvarez Quintero, con rimas y leyendas que hizo Bécquer,
de amores traicioneros, volaba una paloma por el parque, con plumas y tintero.

- Me cuenta una paloma en la Giralda, que escucha por el cielo,
las voces de Mairena y de Montoya, con trinos de jilguero.
Con trinos de jilguero y Diego de los Reyes con el Pali,
que juntos se nos fueron, me cuenta una paloma en la giralda, que escucha por el cielo.

- ESTRIBILLO -
Paloma si yo tuviera,
tus alas de terciopelo, y tu pico de cristal,
los traía a Sevilla de nuevo, si contigo pudiera volar.

Perdónala - Marismeños/ Amigos de Gines

Marismeños (Nuestra Andalucía, 1977)
Amigos de Gines (Sentimientos de amor por sevillanas,  2001)


- Hablo al puente de Triana, a la corriente y al río;
estoy majara “perdío”, abro y cierro las ventanas y en el calor siento frío.
Voy sin rumbo en la mañana y en la noche me extravío, yo no sé ni quién he “sío
o si quise a una serrana por la que perdí el “sentío”.

- Tengo el corazón “forjao” a golpes de sufrimientos,
y por eso, como el viento, de igual modo  estoy “calmao” como me vuelvo violento.
Yo no sé qué “ma pasao” “pa” sentir lo que yo  siento,
pero en el mismo momento en que estuve “enamorao” se me nubló en pensamiento.

- En mi habitación oscura miro su fotografía;
ella me dice que es mía y soñando en su hermosura me dan las claras del día.
Pero a veces poco dura mi contento y mi alegría,
y al saber que me mentía yo bendigo esta locura que es la razón de mi “vía”.

- Hablo al puente de Triana, a la corriente y al río,
a la estrella y al rocío, a la luz y a la campana y nadie “ma respondío”.
Puede ser tal vez "hojana" o que no me han “entendío”, o quizás que no han “querío
hablar mal de mi serrana para no verme “vencío”.

- Estribillo -
Perdónala, Dios mío, perdónala,
que ella también ha “sufrío”…
(y) en mi locura te “pío”, Dios mío: ¡perdónala!

Amigos de Gines

Marismeños

Qué guapa que está Sevilla - Marismeños

(Sonido andaluz, 1994)


- Qué guapa que está Sevilla, ole y olá.
Qué guapa que está Sevilla huele a nardo y manzanilla, primorosa, jubilosa.
Qué guapa que está Sevilla, ole y olá.
Faroles y cadenetas adornando las casetas, luminosa, deliciosa.
Qué guapa que está Sevilla, ole y olá.

Peineta, flor y mantilla y un rosal en las mejillas, misteriosa, fabulosa.
Qué guapa que está Sevilla, ole y olá.

- Qué guapa que está Sevilla, ole y olá.
Las niñas con sus volantes y la gracia en el semblante, simpatía y alegría.
Qué guapa que está Sevilla, ole y olá.
Los mozos con el sombrero y sus trajes de campero, valentía, gallardía.
Qué guapa que está Sevilla, ole y olá.

Y en medio de los paseos los caballos y el jaleo, fantasía, picardía.
Qué guapa que está Sevilla, ole y olá.

- Qué guapa que está Sevilla, ole y olá.
Sevilla jardín "florío" de brillante "colorío", azucena, Macarena.
Qué guapa que está Sevilla, ole y olá.
Abril llena a la ventana de sus casas de Triana de verbena y yerbabuena.
Qué guapa que está Sevilla, ole y olá.

Giralda y Torre del Oro de los tiempos del rey moro, flor morena y agarena.
Qué guapa que está Sevilla, ole y olá.

- Qué guapa que está Sevilla ole y olá.
Guitarras y castañuelas palmas, cante y noche en vela; qué salero pajolero.
Qué guapa que está Sevilla, ole y olá.
Fandangos y sevillanas por la noche y la mañana y en el río los navíos.
Qué guapa que está Sevilla, ole y olá.

No hay nada como Sevilla, que en la Feria luce y brilla, emociona y maravilla.
Qué guapa que está Sevilla, ole y olá.

Duelo por Manolo Caracol - Marismeños

(Sevillanas 1973, 1973


- Ay, Sevilla, pena, pena, qué penita y qué dolor,
se apagó la voz morena de Manolo Caracol,
Rey de un cante tan “sentío” y tan puro de sabor,
que te daba escalofrío escucharlo de su voz.

Más de ahora en adelante sabe España –qué dolor- que las llaves de ese cante Caracol se las llevó.

- Las campanas de Sevilla y la Vela de “Graná
doblan hoy por “siguiriyas” y también por soleá.
Viste luto el martinete, la saeta y la toná
y el flamenco ramillete de sus coplas más “nombrás”.

Las guitarras españolas van gimiendo “destemplás”: -si Manuel nos deja solas, ¿pa’ quién vamos a tocar?-

- Carcelero, carcelero, da el alerta en la prisión
por Manuel Ortega Juárez, de los cantes faraón.
De pesar, la “Salvaora” ha “perdío” la razón,
y a las claras de la aurora hace tirar su mantón.

Llora, cruje y toca solo el piano de Pavón, que la muerte de Manolo le ha “partío” el corazón.

- Lola, Manuela y Enrique, sangre del mismo clavel,
de dolor se van a pique, que no se tienen de pie.
Llora Melchor de Marchena sin poderse contener,
y da alaridos de pena la Paquera de Jerez.

Y Luisa, triste y sola, dándose con la pared, con negra bata de cola llora a su padre, Manuel.

Qué bonita es la marisma - Marismeños

(Sevillanas de hoy, 1968)


- Qué bonita es la marisma cuando viene el lubricán.
Con mi caballo, yo no quiero carretera, yo me voy por las arenas
para seguirle los pasos a aquella mujer morena.
Se está peinando en la orillita del río, mírala qué guapa está:
es la Virgen del Rocío, que viene con la Hermandad.

Y los tambores “El Alba” vienen tocando; qué bonito es despertar, con esa Virgen tan guapa por esa Raya Real.

- Las estrellitas del cielo no se quieren acostar.
Va galopando San José por las arenas no deja de galopar
y a la que lleva a la grupa todos le quieren rezar.
Tú no me llores, Virgencita del Rocío, Tú no debes de llorar
que el Niño no se ha perdido, que está aprendiendo a bailar.

En el Rocío San José con sus zahones, la Virgen con su vestido y el Niño, que está en el templo diciendo: -¿”pa” qué has venido?

- Las campanas de la ermita al vuelo van repicando.
Van alumbrando las antorchas en la noche la senda van alumbrando
y un rosario de Hermandades el rosario va cantando.
Y los cohetes mensaje llevan al cielo, y el mensaje, ¿qué dirá?...
que a la Virgen del Rocío no la dejamos marchar.

Blanca Paloma mía de los rocieros, llévame a tu palomar y dame un sitio en el cielo “pa” toda la eternidad.

- Un cohete va diciendo que la Virgen va a salir.
La están sacando a la Virgen de la ermita ¿quién la tiene que sacar?...
si no son los almonteños nadie la puede tocar.
Le tiran flores a esa Virgen tan bonita, todos le llevan sus flores,
y las flores se marchitan “pa” dejarle sus colores.

Que no se mueva, balancead a la Virgen, que su cara no se mueva que va pasando delante del simpecado de Huelva.

Deja que te mire - Marismeños

(La calle de mi sueño, 1994)

- Deja que te mire, no vuelvas la cara,
quiero que me claves tu negra mirada.

- Deja que te mire, no sigas jugando,
que tus “miraítas” son de contrabando.

- Deja que te mire, quédate un momento,
eres el motivo de mi sufrimiento.

- Deja que te mire, sólo es un instante,
aunque tu mirada ya no es la de antes.

- ESTRIBILLO -
Ay deja que te mire,
quién se pone en medio, (bis)
deja que me pierda en la noche oscura de tus ojos negros.

domingo, 1 de abril de 2012

Sevilla cuanto te quiero - Cantores de Híspalis

(El carrusel de la alegría, 1983)



- Sevilla está “mu” contenta la feria ya ha “comenzao”,
hoy es lunes y por la noche, encienden el “alumbrao”. 

- La caña de manzanilla el finito y la solera,
entonan por las mañanas compases de borrachera.

- Las mulillas adornadas de flores y cascabeles,
y los jinetes de corto con espuelas y caireles.

- Las sevillanas las bailan las niñas por las esquinas
con volantes y lunares mantones y clavelinas.

- ESTRIBILLO -
Sevilla con tu mantilla,
tu clavel rojo en el pelo,
me vuelves loco chiquilla,
¡Sevilla cuanto te quiero!

Sevillanas de la reina - Marismeños

(Sevillanas 1969)


- Es rubia como los trigos a la salida del sol,
tiene los ojos azules, como el romero la flor.
Cuando la vio el rey de España, don Alfonso de Borbón,
como un novio enamorado, le ha dado su corazón.

Qué bien parece doña Victoria Eugenia y Alfonso XIII.

- Cartas iban y venían desde Londres a Madrid:
-yo estoy loco, vida mía, lo mismo que tú por mí.
En el Palacio de Oriente todo es prisa juvenil;
doña Cristina sonríe viendo al hijo tan feliz.

Qué bien parece doña Victoria Eugenia y Alfonso XIII.

- Treintaiuno era de mayo bajo un sol primaveral,
y era un ascua de alegría San Jerónimo el Real.
La novia ha entrado en el templo con graciosa majestad;
de castillos y leones, era su manto nupcial.

Doña Victoria es la reina más guapa, que vio la historia.

- Cuando vuelven de la boda, y ya en la calle Mayor,
una bomba entre las flores, le han “tirao” desde un balcón.
El traje blanco de novia la sangre lo salpicó,
pero Victoria sonríe a Alfonsito de Borbón.

Y se estremece, viendo viva a su reina, Alfonso XIII.

Tiene mi pueblo - Ecos de las Marismas

(Andalucía es la tierra, 1995)



- Tiene mi pueblo ese día en que se van las carretas,
en cada esquina un suspiro, en cada esquina una fiesta.
Y un rociero que sufre porque este año se queda. 

- Tiene mi pueblo ese día un repicar de campanas,
y un redoble tamborero al despuntar la mañana.
Y algún recuerdo que asoma por los rincones del alma.

- Tiene mi pueblo ese día un despertar de silencios,
un almanaque sin hojas y un latir de sentimientos.
Y una ventana cerrada que no atraviesa ni el viento. 

- Tiene mi pueblo ese día un Dios te salve Rocío,
por lo que están en los cielos, por los que nunca han “venío”. 
Por los que no pueden irse, por los que están  afligíos”. 


- ESTRIBILLO -
Mi pueblo tiene también,
un simpecao “bordao”, que es la fe de mis mayores,
y una carreta de plata que va “cuajáde flores.

La vieja medalla - Ecos de las Marismas

(Mi camino es caminar, 1994)



- No necesito más que mi vieja medalla,
y un tallo de romero “cogio” en el sendero,
prendio” en una vara, no necesito más que mi vieja medalla,
el sol del mediodía y el fuego de la arena, y el fuego de la arena,
lo aliviará la brisa que viene de la aldea.

- No necesito mas que mi vieja medalla,
andar y andar caminos, soñar entre los pinos, pisada tras pisada,
no necesito mas que mi vieja medalla,
del frío mañanero que cala en las entrañas, que cala en las entrañas,
cuando me rinda el sueño se encargará mi manta.

- No necesito más que mi vieja medalla,
iré llenando el cielo, con los mismos anhelos, de coplas y plegarias,
no necesito más que mi vieja medalla,
mis pasos irán dejando la marisma marcada, la marisma marcada,
detrás del simpecado andando por la raya.

- No necesito mas que mi vieja medalla,
seré como el lucero que se asomó en el cielo para mirar tu cara,
 no necesito mas que mi vieja medalla,
y esperaré en silencio a que se rompa el alba, a que se rompa el alba,
seré tu costalero en esa madrugada.

- ESTRIBILLO - 
 No necesito más,
que toque el tamborilero, y ya me tienes detrás,
del simpecao rociero con mi medalla “colga”.



Me quedo sin palabras - Sal Marina

(Tatareando, 2008)



- Me quedo sin palabras y con remordimiento
que me arrancan mis adentros impotencia y sentimiento,
me pasa si no te tengo hoy te busco y no te encuentro a ti señora.
Hoy no estoy “pa” nadie ni “pa” nada tengo la cabeza en otro sitio.
Hoy me acuerdo cuando yo me preparaba “pa” llevarte entre mis hombros a ti Rocío.

 - ESTRIBILLO -
Rocío, esta noche no he “venio”,
pero aprieto mi medalla,
lloro lágrimas amargas otro año que he “perdio”. 

Rocío, no me borro de mi mente,
que paseas por la aldea, que te llevan a mi casa,
que te mecen frente a frente. Me quedo sin palabras

 - Me quedo sin palabras,
envidia tengo al viento, va besando tus varales,
va rondando por tu templo, me he asomado a mi ventana,
y la brisa me ha acercado, a ti señora.
Hoy no estoy “pa” nadie ni “pa” nada, tengo la cabeza en otro sitio.
Hoy me acuerdo cuando, yo me preparaba, “pa” llevarte entre mis hombros, a ti rocío

 - ESTRIBILLO

Con la mirada perdía - Ecos de las marismas

(Entre amigos, 1998)



- Con la mirada “perdía” “agarraito” a la reja,
ay, que bajito decía rocío, lo que tu quieras. 

- “Cansao” y lleno de polvo con la camisa “partía” 
como brillaban sus ojos y le rezaba en la ermita. 

- Detrás de su simpecao venía por las arenas,
aunque estuviera “cansao” no se movió de tu vera.

- Como temblaba al ponerte aquel manojo de velas,
que forma la de quererte con esa fe rociera.

- ESTRIBILLO -
No se que le habrá “pedío”,
no se que le habrá “pasao”,
ni que promesa ha “cumplío”, 
pero ese lunes, Rocío, no se movió de tu “lao”.



El sol del lunes - Coro de Matalascañas


- Tu mirada y tu alegría para mi,
me sonríes como queriendo decir ha llegado la hora,
tu mirada y tu alegría para mi.
En tus ojos la marisma puedo ver,
los destellos claros del amanecer que entre pinos se asoman. 

- Con estrellas y luceros adorná
unas ráfagas de estelas plateás
cuajaitas de flores con estrellas y luceros adorná.
Es tu manto mi cobijo y guadarnés el lugar de regocijo para mi fe “empapao” en sudores. 

- Son perfiles y atributos de mujer,
esos rasgos de almonteña que en tu piel,
dejó impresa la aurora son perfiles y atributos de mujer.
La corona o el sombrero bien te va en la aldea o en el mismo chaparral como reina o pastora.

- Son tus manos para el divino pastor,
las que mecen en tu regazo de amor al compás dulce cuna,
son tus manos para el divino pastor.
Se despierta al son de flauta y tamboril,
y a tus plantas juega con el balancín al vaivén, media luna.

- ESTRIBILLO -
Y no hay pincel que pintara,
ese lunes de mañana de sudor y escalofrío,
cuando el sol se reflejo en la cara de la virgen del rocío.


Cuéntame - Aires del camino

(Cuando cruzamos el río, 2005)

 
- Cuéntame ¡ay! Cuéntame, cuéntame,
la historia de ese lunes  las vivencias y la fuerza de tu fe,
por que en aquellos tiempos ella salía al amanecer,
cuéntame como saltar la reja y llegar a la señora,
cuando apretando el gentío ya va llegando la hora.

- Cuéntame ¡ay! Cuéntame,
cuéntame por que se tiran flores todo se nubla y casi no se puede ver,
por que cuando ella sale las campanas tocan a la vez cuéntame,
por que hombres y niños lloran cuando ven su cara,
en el real del rocío el lunes de madrugada.

- Cuéntame ¡ay! Cuéntame,
cuéntame por que la virgen sale siempre el lunes de Pentecostés,
por que en un mar de gente ya navegan en un mar de fe
cuéntame por que se ve tan guapa cuando el alba ha despuntado,
y llegando la mañana visita los simpecados.

- Cuéntame ¡ay! Cuéntame,
cuéntame como acercarme a ella y esperar para poderme meter,
como de lado el hombro y en el suelo arrastrar los pies,
cuéntame como sentirme hermano y otra vez diré dios mío,
¡viva Almonte viva Almonte! Y la virgen del rocío.

- ESTRIBILLO -
Almonteño cuéntame tus creencias y de tus formas de soñar
y que solo estén en sus bancos los que la saben llevar.


Viejos cantares - Senderos

(Déjame seguir soñando, 1998)



- Cantares, viejos cantares que en el alma se me clavan.
Cantares, cantares, viejos cantares.
Que en el alma se me clavan,
cantares que cada año la marisma me reclama.
Cantares, cantares, viejos cantares.

- Cantares que se recuerdan a la ida y a la vuelta.
Cantares, cantares, viejos cantares.
A la ida y a la vuelta,
cantares que están dormidos, pero en mayo se despiertan.
Cantares, cantares, viejos cantares.

- Cantares de sentimientos, de caminos que has “vivío”.
Cantares, cantares, viejos cantares.
De caminos que has “vivío”,
tu nombre de boca en boca Madre mía del Rocío.
Cantares, cantares, viejos cantares.

- “Solano de las Marismas” y “El embarque de ganao
Cantares, cantares, viejos cantares.
y “El embarque de ganao”,
cantares que son del pueblo, y en el pueblo se han “quedao”.
Cantares, cantares, viejos cantares.

- ESTRIBILLO -
Como vuelve la cigüeña,
a las llanuras del coto,
la amapola a los trigales,
a la “pará” rociera
vuelven los viejos cantares.

La virgen no tiene dueño - Los del Guadalquivir

(Un caudal de alegría, 1987)



- Hay tantas y tantas cosas por las que soy rociero...
Esas carretas dejando huellas y ese azul del cielo.
Hay tantas y tantas cosas por las que soy rociero...

Esas mañanas tocando el alba el tamborilero.
Hay tantas y tantas cosas por las que soy rociero...

- Hay tantas y tantas cosas por las que soy rociero...
Porque le canto y mis quebrantos encuentran consuelo.
Hay tantas y tantas cosas por las que soy rociero...
Porque la miro y como un niño yo lloro en silencio.
Hay tantas y tantas cosas por las que soy rociero...

- Hay tantas y tantas cosas por las que soy rociero...
Noche estrellada y una parada al calor de un fuego.
Hay tantas y tantas cosas por las que soy rociero...
Esas marismas de "amanecía" oliendo a romero.
Hay tantas y tantas cosas por las que soy rociero...

- Hay tantas y tantas cosas por las que soy rociero...
Tantas vivencias por las arenas junto a los boyeros.
Hay tantas y tantas cosas por las que soy rociero...
Son tantos años ya caminando por esos senderos;
soy parte de tu rebaño por eso soy rociero.

- ESTRIBILLO -
Y porque soy rociero,
aunque no sea almonteño,
tu manto voy a tocarte,
y a hombros voy a llevarte:
¡la virgen no tiene dueño!

El ángelus - Romeros de la Puebla

(Misa del alba, 1973)



- Se enrojecieron los cielos a eso de media mañana,
y el viento quedó soplando la gran quietud de las aguas.
Y  los pájaros volaron moviendo suave las alas,
y el campesino dejó la tierra donde labraba.


- ESTRIBILLO -
El campo quedó en silencio,
las gentes quietas estaban,
porque rezaban el Ángelus,
a eso de media mañana. (Bis)


- Unas manos se juntaron cuando el sol más alumbraba;
en aquel reloj de fuego las doce en punto sonaban.
Y muchas palabras bellas hasta el cielo se elevaban,
porque eran las oraciones que el campesino rezaba.


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